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Declaración de Panamá
Energía para el desarrollo sostenible
Organización de los Estados Americanos
LOS MINISTROS DE RELACIONES EXTERIORES Y JEFES DE DELEGACIÓN DE LOS ESTADOS
MIEMBROS DE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESTADOS AMERICANOS (OEA), reunidos en Ciudad
de Panamá, Panamá, en ocasión del trigésimo séptimo período ordinario de
sesiones de la Asamblea General,
REAFIRMANDO los principios y propósitos de la Carta de la OEA, así como el
derecho soberano de nuestros países a la conservación, desarrollo y uso
sostenible de sus recursos energéticos;
REAFIRMANDO los compromisos asumidos de conformidad con la Carta de la OEA y con
los principios consagrados en la Carta Democrática Interamericana;
TENIENDO EN CUENTA que la Carta Democrática Interamericana establece que el
ejercicio de la democracia facilita la preservación y el manejo adecuado del
medio ambiente, y que es esencial que los Estados del Hemisferio implementen
políticas y estrategias de protección del medio ambiente, respetando los
diversos tratados y convenciones, para lograr un desarrollo sostenible en
beneficio de las futuras generaciones;
RECONOCIENDO que la energía es un recurso fundamental para el desarrollo
sostenible de los pueblos, y que el acceso a energía diversa, confiable, segura
y asequible es de primordial importancia para un crecimiento económico con
equidad e inclusión social, y contribuye a la erradicación de la pobreza;
CONSCIENTES de que el desarrollo económico y social, y la conservación del medio
ambiente son complementarios y forman parte de las metas esenciales de los
Estados Miembros de la OEA;
RECORDANDO que la Declaración y el Programa de Acción de Viena de la Conferencia
Mundial de Derechos Humanos reafirmó, en su párrafo 10, el derecho al
desarrollo;
RECONOCIENDO las valiosas iniciativas de cooperación e integración energéticas
existentes en la región, basadas en la solidaridad y la complementariedad;
RECONOCIENDO la importancia de generar y fortalecer los mercados regionales para
el uso de energías menos contaminantes y renovables, y de que los Estados
intercambien información y experiencias sobre la materia;
RECONOCIENDO los efectos adversos y los desafíos del cambio climático, y en tal
sentido, conscientes de:
• La necesidad de promover energía limpia a través de la investigación, el
desarrollo y la transferencia de tecnología ambientalmente sana y las alianzas
y/o acuerdos internacionales;
• La necesidad de incrementar la eficiencia y la conservación energética en el
Hemisferio, y de fomentar modalidades de producción y consumo sostenibles;
• Que la transición a un modelo de desarrollo sostenible, basado en la
generación y uso eficiente de formas de energía renovable y modalidades de
consumo equilibradas, requerirá de la aplicación de un conjunto de medidas
progresivas, y que en ese contexto es importante continuar promoviendo, por
medio de tecnologías más limpias e innovadoras, un mejor uso de los combustibles
fósiles en relación con el medioambiente, en razón de su papel todavía
predominante en la matriz energética;
TOMANDO NOTA de que la cooperación, las alianzas y/o acuerdos entre los sectores
público y privado y otros sectores de la sociedad, de acuerdo con las
legislaciones nacionales, pueden contribuir a la promoción de la agenda
energética del Hemisferio;
RECONOCIENDO que las empresas del sector energético deben asumir y/o ampliar su
responsabilidad social en favor del desarrollo comunitario y la conservación del
medio ambiente;
TENIENDO PRESENTE que la Cuarta Cumbre de las Américas recomienda “favorecer la
investigación, el desarrollo y la adopción de fuentes renovables y eficientes de
energía y el despliegue de tecnología en energía más limpia y eficiente de
fuentes renovables de energía incluyendo, entre ellas, aquellas que fomenten el
uso intensivo de mano de obra, las cuales, junto con la promoción del desarrollo
sostenible, abordando las preocupaciones por el cambio climático, permiten
reducir la pobreza”;
DESTACANDO la relación entre el acceso a la energía y la erradicación de la
pobreza para el logro de los Objetivos del Desarrollo del Milenio;
TENIENDO PRESENTE ASIMISMO la resolución [AG/RES. 2253 (XXXVI-O/06)] titulada
“Apoyo a la Utilización de Fuentes de Energía Nuevas y Renovables”;
TENIENDO EN CUENTA las políticas y programas que impulsan los Estados Miembros
con el objeto de fomentar el uso de fuentes nuevas de energía renovable para el
desarrollo sostenible, incluidas la solar, biomasa incluidos los
biocombustibles, eólica, mareomotriz, hidroeléctrica, minihidráulica y
geotérmica, y reconociendo, así mismo, las contribuciones de las iniciativas
regionales en materia de cooperación energética;
DESTACANDO que la energía es un factor fundamental para lograr los objetivos en
materia de desarrollo sostenible y que, en este sentido, la combinación y la
complementación en la utilización de las energías de todas las fuentes, incluido
el uso más limpio de los combustibles fósiles, contribuye al referido logro;
CONSIDERANDO que los recursos hídricos de la región, entre otros, representan
una fuente importante para la generación de energía renovable;
SEÑALANDO que la Declaración de Santa Cruz +10 promueve el fortalecimiento de la
cooperación regional y subregional en materia de desarrollo sostenible,
especialmente en lo que se refiere a la educación y la creación de conciencia
sobre el medioambiente, la capacitación y mejoramiento de los recursos humanos,
y la creación y fortalecimiento de redes y otros mecanismos de cooperación; y
CONSIDERANDO que el Programa Interamericano de Desarrollo Sostenible (PIDS)
(2006-2009) menciona entre sus áreas de acción el desarrollo de programas
dirigidos a la promoción de la energía renovable y la eficiencia energética,
DECLARAN:
1. Reconocer la importancia fundamental que tiene para los Estados Miembros la
disponibilidad de recursos energéticos para la promoción de su desarrollo
económico y social, de forma ambientalmente sostenible.
2. Reconocer la necesidad de obtener y utilizar todas las formas de energía que
estén en armonía con la vida y la naturaleza, preservando el aire, el agua y la
tierra, que proveen el alimento y el hábitat indispensables para todos los seres
vivientes, procurando su asequibilidad para las poblaciones más vulnerables, de
manera consistente con una sensibilidad social y ambiental.
3. Subrayar que la gobernabilidad democrática, las instituciones democráticas
sólidas, el estado de derecho y el respeto de los derechos humanos y libertades
fundamentales son elementos esenciales para alcanzar las metas de los Estados
Miembros y de la región en materia de energía y desarrollo sostenible, el
combate a la exclusión social y el avance del bien público.
4. Reiterar la importancia de la transparencia en las actividades
gubernamentales y del sector privado relacionadas con la energía, así como
subrayar la importancia que tiene para los Estados del Hemisferio la Convención
Interamericana contra la Corrupción y su mecanismo de seguimiento (MESICIC).
5. Reconocer asimismo la necesidad de que la región procure reducir la
vulnerabilidad ante las fluctuaciones de los precios y la oferta de energía y
busque incrementar la independencia energética a través de medidas tales como la
diversificación de la matriz energética, favoreciendo el aumento del uso
sostenible de las energías renovables y más limpias u otras modalidades que se
estimen convenientes de acuerdo con las respectivas legislaciones, mejorando la
eficiencia energética en todos los sectores de la economía y ampliar la
cobertura de servicios energéticos con fines de desarrollo social.
6. Reconocer el potencial de los biocombustibles para diversificar la matriz
energética del Hemisferio. En este sentido, aunar esfuerzos para intercambiar
experiencias en la región, con miras a lograr la máxima eficiencia en el uso
sostenible de estas fuentes para la promoción del desarrollo social,
tecnológico, agrícola y productivo.
7. Subrayar que la sostenibilidad a largo plazo del suministro de energía a los
Estados Miembros depende de la gestión y el desarrollo eficientes y el uso
sostenible de los recursos naturales para la conversión a aplicaciones
energéticas innovadoras y ambientalmente sanas.
8. Señalar la importancia de asegurar la compatibilidad entre la producción de
todas las fuentes de energía, la producción agrícola, la preservación del medio
ambiente y la promoción y defensa de condiciones sociales y laborales dignas,
asegurando el papel de América como región productora eficiente de energía.
9. Afirmar su determinación de desarrollar e invertir en las infraestructuras
energéticas a nivel nacional, subregional y regional con el fin de facilitar la
disponibilidad y el acceso a la energía, así como protegerlas y avanzar en la
integración energética subregional y regional. Con estos propósitos destacamos
la conveniencia, de acuerdo con las legislaciones nacionales, de impulsar
alianzas y/o acuerdos entre los sectores públicos y privados, priorizando
aquéllos donde el esfuerzo favorezca nuestro desarrollo sostenible.
10. Apoyar los esfuerzos dirigidos al desarrollo sostenible de los Estados
Miembros por medio de la utilización de las estrategias y servicios energéticos
que se recomiendan en esta Declaración y que promuevan la generación de nuevas
actividades productivas y la introducción de nuevas tecnologías ambientalmente
sanas en materia energética.
11. Reconocer la necesidad de fortalecer la cooperación económica y técnica en
el ámbito regional e internacional en el sector energético.
12. Aunar esfuerzos en la implementación de políticas energéticas en el
Hemisferio para desarrollar proyectos e iniciativas basadas en la solidaridad,
transparencia, cooperación y complementariedad para promover sociedades más
prósperas, justas, equitativas e inclusivas.
13. Tomar nota de los esfuerzos para la integración energética, incluyendo las
experiencias existentes, y continuar avanzando en la integración de los sistemas
y las redes de energía así como en el estudio de la posibilidad de armonizar las
regulaciones entre los Estados Miembros, para impulsar el desarrollo sostenible
y el uso más eficiente y racional de sus recursos energéticos y el incremento de
la comercialización de los productos y servicios energéticos entre dichos
Estados.
14. Afirmar su determinación de aumentar el acceso de los ciudadanos de los
Estados Miembros a servicios energéticos eficientes y destacar que la
utilización de energía para uso doméstico y para actividades productivas de
pequeña escala contribuye a mejorar las condiciones de vida y a combatir la
pobreza.
15. Reconocer la necesidad para los Estados Miembros de aprovechar sus
experiencias y las de organizaciones multilaterales, para articular programas
concretos sobre el uso de energía para el desarrollo sostenible y estudiar
posibles mecanismos innovadores de financiamiento y cooperación.
16. Subrayar la importancia de los organismos multilaterales de crédito y
cooperación para la promoción de mecanismos nuevos e innovadores de
financiamiento y asesoría destinados al fomento de la energía renovable y el
acceso a nuevas tecnologías más limpias, así como la utilización más eficiente
de programas existentes y el uso de fondos especiales creados con contribuciones
voluntarias de donantes.
17. Tomar nota de los esfuerzos de aquellos países que con base en la aplicación
de nuevas modalidades de financiamiento promueven el desarrollo sostenible, la
utilización de energía renovable, energía más limpia y la protección de la
naturaleza, en particular de las áreas ricas en biodiversidad.
18. Reconocer asimismo la contribución de la participación del sector privado,
de conformidad con las leyes y políticas nacionales, en el desarrollo de las
fuentes tradicionales y nuevas de energías y en la instalación de los sistemas y
redes nacionales e internacionales de distribución.
19. Reconocer la urgente necesidad de tomar medidas, principalmente, en los
ámbitos del transporte y de la industria para la utilización de tecnologías más
limpias y eficientes, el mejor uso de las tecnologías existentes y la
utilización de combustibles menos contaminantes, teniendo en cuenta asimismo, la
necesidad de promover la participación de las micro, pequeñas y medianas
empresas, incluyendo las cooperativas y otras unidades de producción, que
contribuyan a este fin.
20. Destacar la importancia de impulsar el desarrollo de tecnologías más limpias
y eficientes que permitan un mayor uso de energía renovable y energía menos
contaminante en el transporte público y privado, así como de promover la
ampliación del uso del transporte público con dichas tecnologías, tanto para
incrementar la eficiencia en la utilización de la energía como para reducir su
impacto ambiental.
21. Su compromiso de estimular el aporte de recursos financieros, incluidos los
del sector privado, con el propósito de promover la difusión y transferencia de
tecnologías ambientalmente sostenibles y la creación de capacidades.
22. Fomentar una gestión eficiente de los recursos energéticos en consonancia
con los requisitos necesarios para lograr el desarrollo sostenible de todos los
Estados Miembros, teniendo en cuenta las circunstancias nacionales.
23. Solicitar a la Secretaría General que, en coordinación con otras
instituciones y expertos:
• continúe promoviendo programas de formación y capacitación para actores
relevantes de los sectores energéticos público y privado, teniendo en cuenta las
posibilidades que ofrece el Programa de Becas y Capacitación de la OEA y otras
posibles fuentes de financiamiento;
• mantenga, actualice y difunda el registro de especialistas de los Estados
Miembros que, a solicitud de los países de la región, puedan colaborar con éstos
en materia de energía; y
• apoye el diálogo en el ámbito regional, para la creación y fortalecimiento de
mercados, la promoción de la eficiencia y la conservación de la energía para el
desarrollo sostenible.
24. Solicitar al Consejo Permanente y al Consejo Interamericano para el
Desarrollo Integral (CIDI) que convoquen una reunión interamericana de
autoridades nacionales y expertos, con la participación de instituciones
relevantes, antes de la Asamblea General de 2008, con el objeto de intercambiar
experiencias, mejores prácticas y otras informaciones relacionadas con la
materia de esta Declaración que contribuyan al desarrollo sostenible de todos
los países del Hemisferio, y crear un Grupo de Trabajo Conjunto del Consejo
Permanente y del CIDI para definir la agenda.
25. Solicitar a la Secretaría General de la OEA que promueva el apoyo y las
sinergias de los Estados, organismos internacionales, la sociedad civil, el
sector privado, y la comunidad académica para promover los contenidos de la
presente Declaración de Panamá. y que informe periódicamente al Consejo
Permanente y al Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral
26. Agradecer al Pueblo y al Gobierno de la República de Panamá la calurosa
hospitalidad ofrecida durante el trigésimo séptimo período ordinario de sesiones
de la Asamblea General de la OEA.
Declaración
aprobada en la cuarta sesión plenaria de la OEA celebrada el 5 de junio de 2007,
en Panamá. Se reproduce en
nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.
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