La justicia tarda pero tampoco llega

Dos juicios por contaminación petrolera suman 36 años

 

El 24 de marzo de 1989 (hace casi 20 años) se produjo la mayor tragedia ambiental de la historia de los Estados Unidos y una de las mayores catástrofes ecológicas a nivel mundial. El buque Exxon Valdez, de la compañía Exxon Mobil, chocó con un arrecife de coral en la Bahía Prince William frente a las costas del sur de Alaska. Como consecuencia del choque se derramaron 41 millones de litros de crudo, matando cientos de miles de aves y animales marinos y destruyendo el hábitat a lo largo de 2.000 Km. de costa. Este accidente fue la base para posteriores legislaciones ambientales, ensayo de mecanismos de respuesta a los derrames e investigaciones sobre los impactos ecológicos que hasta el día de hoy se realizan en la zona. Aún en la actualidad el petróleo filtrado en la costa y en el fondo del mar está contaminando la avifauna marina.

 

En 1994, un jurado había ordenado a la empresa a pagar 5 mil millones de dólares por los daños causados al ambiente, a la comunidad de pescadores y las familias que viven en la zona afectada. En 2006, una Corte Federal de Apelaciones bajó la pena a la mitad. En junio de este año, la Suprema Corte de Justicia dictaminó que US$ 507,5 millones era la máxima compensación por daños para los demandantes, un diez por ciento de lo originalmente fallado. Ahora, a fines de agosto, la empresa accedió a pagar el 75% del total.

 

Entre los argumentos sustentados por la Suprema Corte para reducir la pena se encuentran los 3 mil millones de dólares que la empresa dice haber gastado en la limpieza de la zona y compensaciones a algunos damnificados. Para los demandantes en cambio, los meros intereses acumulados en todo el tiempo transcurrido serían suficientes para llegar otra vez a la cifra original. Considerando que la compañía declara ganancias por aproximadamente 40 mil millones de dólares anuales, el costo del desastre del Exxon Valdez, luego de 20 años, le costará a la empresa apenas 4 días de sus ganancias. Y cada uno de los 33.000 afectados que presentaron la denuncia, recibirá una compensación aproximada de US$ 15.000 por los daños causados.

 

En Ecuador también

 

En 1964 el estado ecuatoriano le concedió a la empresa Texaco un millón y medio de hectáreas para la explotación de petróleo. Las primeras actividades de ese año causaron el derrame de 16,8 millones de galones de petróleo, 18,5 mil millones de galones de aguas tóxicas (agua de formación) y se quemaron 235 mil millones de pies cúbicos al aire libre. La cantidad de crudo y desechos derramados en el medio ambiente ecuatoriano es 30 veces mayor a la cantidad vertida en el cuando el accidente del Exxon Valdez en las costas de Alaska.

 

Varias comunidades afectadas por los derrames iniciaron en 1992 un juicio a la empresa en las cortes de Estados Unidos que luego fue derivado a la justicia ecuatoriana. Desde mayo de 2003, más de 30.000 demandantes de cinco nacionalidades indígenas, Siona, Secoya, Cofán, Huaorani y Kichwa exigen la reparación de la zona la cual según expertos internacionales costaría alrededor de 16.000 millones de dólares. Este hecho es reconocido a nivel internacional como el peor desastre petrolero ocurrido en el mundo y es llamado “el Chernobyl de la Amazonía”.

 

La empresa Chevron (ex Texaco) había sostenido hasta ahora en las cortes que había realizado una remediación en la zona afectada entre 1996 y 1998, cosa que las poblaciones locales negaban. Ahora se sabe que la empresa contaba con el apoyo de varios delincuentes dentro de estado ecuatoriano., El pasado 18 de septiembre el Ministro Fiscal General del Estado ecuatoriano inició la Instrucción Fiscal en contra de los funcionarios del Ministerio de Energía y Minas, Petroecuador y Texaco, que firmaron actas certificando el supuesto cumplimiento de las acciones de remediación en las zonas de concesión. Los trabajos no se realizaron y las actas que liberan de responsabilidades a Chevron Texaco son fraudulentas. Al juicio ambiental se le suma ahora uno penal por fraude y falsificación de documento público que implica a varios empleados de la empresa y al menos siete funcionarios públicos. El mayor desastre petrolero de la historia lleva 16 años en los tribunales y aún no concluye.

 

Publicado en el Suplemento Energía Nº 78 de La Diaria, Montevideo 26 de septiembre de 2008. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos.


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