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"Tenemos que abandonar el petróleo antes que el petróleo nos abandone a nosotros"
Gerardo Honty
Esta frase pertenece a Faith Birol, Economista Jefe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y fue dicha en una entrevista publicada en el periódico inglés “The Independent” el pasado 3 de agosto. El experto vuelve a insistir en que el mundo debería estar más preocupado de lo que está pues una profunda crisis del petróleo se nos avecina
En el último reporte global publicado en noviembre del año pasado por la AIE decía en sus primeras páginas: “El sistema mundial de energía está en una encrucijada. Las tendencias actuales del suministro y del consumo de energía son claramente insostenibles, tanto desde el punto de vista ambiental como del económico y social”.
La opinión de Faith Birol no es una opinión cualquiera. Se trata de una de las figuras principales de la AIE, agencia dependiente de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que representa a los 28 países más desarrollados del mundo. La AIE produce reportes y análisis sobre la energía a nivel mundial que son una referencia fundamental para los tomadores de decisión en todo el planeta.
No habrá petróleo
"Un día no vamos a tener más petróleo. Esto no será hoy o mañana, pero un día se acabará y tenemos que abandonar el petróleo antes que el petróleo nos abandone a nosotros, y debemos prepararnos para ese día" dijo Birol a The Independent. "Cuánto más temprano comencemos, mejor será, porque todo nuestro sistema económico y social está basado en el petróleo, entonces hacer el cambio tomará una cantidad de tiempo y una cantidad de dinero y debemos tomar este asunto muy seriamente”
Según el periódico, de una detallada evaluación de unos 800 campos petroleros que componen tres cuartos de las reservas globales, se desprende que la mayoría de los grandes campos ya han alcanzado su “pico” (ver recuadro) y que la tasa de declive en su producción de petróleo se está dando a un ritmo dos veces mayor de lo que se había calculado apenas dos años atrás. La AIE estima que la declinación de la producción de petróleo en los campos actuales está sucediendo a una tasa de 6,7% al año cuando en su informe de 2007 se había estimado en 3,7%.
Qué es el pico del petróleo
Se conoce como “pico” o “cénit” del petróleo al momento en el que la tasa máxima de extracción de petróleo es alcanzada, tras lo cual la tasa de producción entra a un declive terminal. El concepto puede aplicarse tanto a un pozo en concreto como a la producción petrolera global. La tasa de producción agregada de un determinado campo petrolero crece exponencialmente a lo largo del tiempo hasta que llega a un pico, luego del cual inicia un rápido declive hasta que el yacimiento es agotado. Este concepto se deriva de la llamada “Curva de Hubbert” en referencia a M. King Hubbert, un geólogo estadounidiense que creó y uso por primera esta metodología en 1956 y logró predecir con bastante precisión que la producción petrolera de los Estados Unidos llegaría a su pico entre 1965 y 1970. Lo alcanzó en 1971. También predijo que el pico de la producción mundial del petróleo se alcanzaría en el entorno del año 2000. Muchos investigadores afirman hoy que esto ocurrirá antes del 2015.
Para Birol el problema es que si la economía se recupera como se espera, esto conllevará un aumento en la demanda de petróleo que no se podrá cubrir. “Si nosotros vemos tirantez en los mercados (petroleros), la gente en la calle lo verá en términos de precios más altos, mucho más altos de lo que vemos ahora. Esto tendrá un impacto en la economía, definitivamente; especialmente si vemos esta tirantez en los mercados en unos pocos años” dijo Birol. “Esto será especialmente importante porque la economía global aún está muy frágil, muy vulnerable. Mucha gente piensa que habrá una recuperación en unos pocos años, pero será una lenta y frágil recuperación y enfrentará el riesgo de ser estrangulada por los altos precios del petróleo”
Además de esto “existe un problema de falta de inversiones crónicas en los países productores de petróleo, un hecho que va a provocar una gran escasez de petróleo (oil crunch) en los próximos 5 años, que a su vez pondrá en riesgo toda esperanza de recuperación económica de la actual recesión económica mundial. Al menos, cada vez más gobiernos van siendo conscientes de que el tiempo del petróleo barato y fácil se acabó… (sin embargo) no soy muy optimista respecto de que los gobiernos sean conscientes de las dificultades a las que nos podemos enfrentar con la oferta de petróleo” agregó Birol. Y dijo más: “Aún si la demanda permanece estable, el mundo tendría que encontrar el equivalente a cuatro Arabias Sauditas para mantener su producción y seis Arabias Sauditas si se mantiene el crecimiento esperado de la demanda desde ahora al 2030. Es un gran desafío en términos geológicos, en términos de inversiones y en términos geopolíticos”
Hay que cambiar
Es notorio el cambio de postura que ha ido tomando la AIE en los últimos dos años y que nadie parece advertir. Hasta el año 2007 la agencia no parecía reconocer los estudios que desde hace más de una década vienen publicando instituciones como la Asociación para el Estudio del Pico del Petróleo (ASPO por sus siglas en inglés). El primero de estos informes llevó el nombre de “The end of cheap oil” y fue publicado por la revista Scientific American en 1998.
Parecería que la agencia comienza a lanzar algunas señales de alerta que antes no se atrevía a mencionar. Sus declaraciones son muy evidentes: se necesitan seis reservas como las de Arabia Saudita (que posee dos tercios de las reservas globales) para alimentar el futuro consumo de crudo. Pero además agrega que si la economía mundial se recupera irá a ser “estrangulada” por la escasez de petróleo. Y todos sabemos lo que ocurriría si no se recupera.
Desde la década de 1980 que no se encuentran reservas del tamaño de las de Arabia Saudita y los crudos de las arenas asfálticas de Alberta, los del Ártico y otros frecuentemente mencionados como reservas potenciales, todavía resultan excesivamente costosos, presentan varios desafíos tecnológicos aún no resueltos y presentan impactos ambientales difícilmente admisibles en estas épocas.
Birol carga las tintas en la falta de inversión para aumentar la prospección y explotación de petróleo, pero bien sabe la AIE que no existen reservas conocidas (ni probables ni posibles) de tal magnitud. Sin embargo puede ser una buena estrategia para librar de culpas a la propia agencia por no haber alertado de esta situación con mayor antelación.
Cualquier lector sagaz que haya seguido los informes y las posiciones de la AIE durante la última década, no tardará en reconocer que la AIE comenzó a abrir el paraguas. El estudio mencionado más arriba que lleva 800 campos relevados, forma parte de un estudio campo a campo que la agencia espera publicar en su próximo informe de prospectiva mundial (World Energy Outlook) a ser publicado en noviembre. Es probable que las conclusiones sean más drásticas que las que ha publicado en el reporte de noviembre del año pasado.
G. Honty es investigador en CLAES. Publicado con modificaciones en el Suplemento de Energía de La Diaria de Montevideo, setiembre 2009.
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