![]() |
|
|
Otro impacto ambiental de la combustión de hidrocarburos
Oscurecimiento global
Gerardo Honty
La quema de combustibles fósiles como el petróleo, el gas natural y el carbón, además de emitir gases de efecto invernadero como el anhídrido carbónico, también es responsable de la emisión a la atmósfera de partículas de ceniza, compuestos de azufre y hollín. Estos elementos estarían formando en la atmósfera una capa reflectante de la luz solar que va reduciendo la cantidad de radiación que recibe la Tierra. Esto podría ser la explicación de algunos fenómenos dramáticos para al humanidad como la hambruna en Etiopía en los años noventa o los miles de muertos europeos que provoco la ola de calor de 2003.
Las primeras investigaciones datan de fines de los ochenta y principios de los noventa. Por razones distintas y en distintos países, el japonés Atsumu Ohmura y el israelí Gerry Stanhill descubrieron por aquella época que la radiación solar que llegaba al suelo era menor que veinte o treinta años antes. Stanhill era especialista en riego en Israel y había diseñado los sistemas de regadío durante los años cincuenta. Para ello había medido la cantidad de radiación solar a lo largo de todo el territorio del país. Cuando volvió a realizar las mediciones cuarenta años después, encontró que la luz solar que llegaba al suelo era un 22% menos. Entonces varios investigadores comenzaron a preguntarse por qué y juntando pedazos de preguntas sin respuestas, fueron armando el puzzle del nuevo conocimiento.
Menor evaporación
Investigaciones realizadas en varios lugares del planeta a lo largo de estos años han podido establecer algunas hipótesis y realizar algunas predicciones. En principio la reducción de la radiación solar provocaría una mayor evaporación del agua. Esto fue lo que corroboraron Michel Roderik y Graham Farqhuar al comprobar que en los últimos 30 años había disminuido la “tasa de evaporación en bandeja” en Australia. Esta es una metodología comúnmente utilizada en investigaciones agrícolas. ¿Cómo explicar que disminuya la evaporación cuando se supone que por el aumento de la temperatura global ésta debía crecer? Aparentemente no sólo la temperatura influye en la evaporación sino también la incidencia de los fotones solares. Según Roderik y Farqhuar la única explicación posible es que ahora llega menos luz solar al suelo que 30 años atrás.
Mayor temperatura
Una preocupante derivación del Oscurecimiento Global la constató Davis Travis, un científico estadounidense que estudiaba el impacto de las estelas de nubes que los aviones dejan en el cielo. Tenía varias hipótesis pero era imposible contrastarlas ya que no tenía la oportunidad de estudiar el cielo “sin aviones”. Sin embargo tuvo su oportunidad. Entre el 12 y el 14 de setiembre de 2001 (los tres días que siguieron a los atentados a las torres gemelas) se pudieron medir las temperaturas “reales” a nivel del suelo, sin la incidencia de la contaminación aeronáutica. Las mediciones revelaron que en esos tres días las diferencias de temperatura entre las medias nocturnas y diurnas eran un grado mayor que las registradas en años anteriores.
Más cambio climático
Las conclusiones a las que arribaron estas y otras investigaciones en el mismo sentido indican que el “efecto oscurecimiento” está haciendo un importante contrapeso al “efecto invernadero”. Según esta hipótesis, sostenida también por otros científicos como Beate Liepert en Alemania, la verdadera dimensión del calentamiento global a causa del efecto invernadero estaría siendo disimulada, encubierta, disminuida por el oscurecimiento global. Y si este fenómeno desapareciera las estimaciones de aumento de la temperatura que hoy se consideran estarían muy por debajo de lo que realmente irá a ocurrir. Es decir que, las previsiones de aumento de 6 grados en la temperatura media del planeta y de 60 centímetros en el nivel del mar para el años 2100 estarían quedándose cortas respecto de lo que va a pasar. Peter Cox, uno de los académicos ingleses más notorios en los asuntos del clima, afirma que si la hipótesis del Oscurecimiento Global es cierta, la temperatura podría llegar a aumentar hasta 10 ºC (considérese que la diferencia en la temperatura media de la Tierra al final de la última glaciación y la media actual es de apenas 5 ºC).
Con estos aumentos de temperatura global toda Groenlandia se descongelaría generando un caos climático impredecible al detener el sistema de termocirculación oceánico que rige la marcha de las corrientes frías y calientes en planeta. El mar subiría el nivel y también su temperatura provocando la liberación de los enormes depósitos de hidratos de metano submarinos con un potencial de calentamiento atmosférico 20 veces mayor que el dióxido de carbono. Toda la Amazonia ardería en llamas multiplicando los efectos sobre el clima. Los científicos calculan que puede demandar 100 mil años revertir las condiciones climáticas a la situación actual.
¿Qué hacer?
Basándose en las conclusiones de Travis posteriores al 11-S, algunos analistas han sugerido que esta podría ser la causa principal del aumento de la temperatura en los últimos veranos europeos y particularmente el de 2003 que causó la muerte de 13 mil personas. Las nuevas regulaciones de la Unión Europea que han impuesto una fuerte reducción en las emisiones de la combustión de hidrocarburos habrían provocado también una disminución en la cantidad de partículas causantes de la reflexión de la luz solar. Esto habría implicado una mayor radiación solar bajo los más transparentes cielos europeos con el consecuente aumento de la temperatura.
Si esto fuera así la encrucijada en la que estamos es difícil. Mantener la situación actual nos llevaría a las catástrofes ya anunciadas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático y por todos conocidas. Reducir la quema de combustibles fósiles para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero también nos conduciría a un aumento de la temperatura. Pero no hacer nada es como activar el mecanismo de una bomba de tiempo que no sabemos cuando va a explotar y no podemos desconectar.
G. Honty es sociólogo y es Coordinador del Programa de Energía de CEUTA, (Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas) e investigador del CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social) en energía y cambio climático. Publicado en el Suplemento de Energía de La Diaria, Montevideo, el 27 de noviembre de 2007. Se reproduce en nuestro sitio únicamente con fines informativos y educativos. |
|